El relato corto muestra la capacidad del ser humano para transmitir en unas breves líneas un intenso sentimiento. Escribirlos supone un reto, y leerlos el mayor disfrute.

El primero ... No sé cuánto tiempo llevo encerrado en esa implacable prisión, ni siquiera sé si en ese sitio es posible medir su inexorable paso. Sé que hay un mundo allá afuera del cual un día yo formé parte. O al menos eso es lo que tengo la impresión de recordar, pues la línea que a lo real con lo imaginario impide mezclar, en mi confusa mente hace mucho se ha esfumado para ya no regresar. ...
por Lucía Machiarena
El segundo ... Despierto, no despierto en el barro sino en mi casa, no hay barro, mi ropa esta limpia, parece que todo haya sido un sueño. Pero me siento bien como cuando estaba envuelto en la luz. Delante del espejo veo en mi cuerpo todas las heridas que han causado las rocas ¿Ha sido un sueño o no? Nunca sabré si fue un sueño o lo vivi, si no fue un sueño jamás descubriré como llegue de nuevo a mi casa. Y lo que más me molesta es que no puedo recordarqué me dijo la luz. Sólo se que desde ese día no necesito beber, que estoy en paz y sin inquietudes, que todo va bien.
por Miguel Martínez
El tercero ... La estación de Atocha es preciosa por fuera y por dentro. Tiene un jardin que parece una selva tropical. No se si es la primera vez que la veo o que se me borró ese fichero por culpa de algún virus, pero antes no me fijé en ella. Aún he tenido tiempo de escuchar un grupo de músicos en una placita cercana (no me he alejado mucho porque soy de pueblo y me pierdo).
por Magdalena Perez

También puede consultar nuestra selección de relatos eróticos.